domingo, 27 de mayo de 2012

THE WIZARD OF GORE (The wizard of gore, 1970) 94´







“The maniac magician whose monstrous tricks actually work!” 

FICHA TÉCNICA 

Dirección-Herschell Gordon Lewis 
Guión-Allen Kahn 
Fotografía-Herschell Gordon Lewis 
Música-Larry Wellington 
Producción-Herschell Gordon Lewis 

INTERPRÉTES 

Ray Sager (Montag “El Magnifico”)
Judy Cler (Sherry Carson)
Wayne Ratay (Jack)
Phil Laurenson (Greg)
Jim Rau (Steve)
Don Alexander (Detective Kramer)
John Elliot (Detective Harlan)

SINOPSIS 

El Mago Montag ofrece a sus espectadores un espectáculo innovador y tremendamente impactante y efectista. En sus números, mujeres elegidas de entre el público, son sometidas a horribles trucos que muestran al mago sometiéndolas a terribles torturas para segundos más tarde ver como las ayudantes vuelven a sus localidades sin rasguño alguno. Sin embargo, un par de periodistas descubrirán que hay truco tras el truco del mago. 

CRITICA 

Una de las cintas pioneras del cine de terror más sangriento y dirigida por Herschell Gordon Lewis, considerado el padre del cine gore y autor de títulos míticos como Blood feast (1963) o 2000 maniacos (1964). 

La película se centra fundamentalmente en las escenas más sórdidas y repulsivas (evisceraciones, extracción del globo ocular, aplastamientos…) logrando un gran impacto en su momento por lo novedoso del formato. En ese respecto puede que las secuencias más explícitas y sus trucajes no hayan envejecido del todo bien, pero son de loar por sus resultados. 

Por el contrario el guion cojea una vez volvemos a la trama más convencional, presentando fallos en el ritmo y con secuencias alargadas en exceso, de hecho su escasa hora y media se antoja excesiva para lo que el director quiere contar. De igual manera, el director centra todo su potencial en las citadas secuencias explícitas, con lo que el resto de metraje apenas presenta elementos de interés para desarrollar una historia con un eje argumental interesante pero desaprovechado. 

Destaca el anacronismo entre ese look y música netamente sesentera con imágenes tan potentes como las citadas, algo que por chocante en la época resulta especialmente atractivo. 

Las interpretaciones son bastante pobres, aunque cabe destacar pese a su sobreactuación y su nefasta caracterización a Ray Sager como el mago protagonista, que consigue atraer la actuación del espectador cuándo se dirige en sus alocuciones a los presentes (en un doble juego con el público de la platea del teatro donde se desarrolla la película y la del propio cine que visiona la misma). 

Una película que cabe destacar más por ser pionera en un tipo de cine tan en boga en los últimos años que por sus méritos técnicos y/o artísticos, añadiendo a estas carencias que el paso del tiempo no ha jugado precisamente a su favor. 

Escena: El truco con la apisonadora sobre el vientre de la joven desafortunada, la mejor y más lograda muestra de efectismo de la película. 

Puntos Fuertes: Su valentía o descaro, según se analice, y el personaje del mago, sobreactuado hasta el exceso pero que logra encandilarnos con su regodeo en el dolor ajeno. 

Puntos Débiles: Su ritmo es demasiado lento y los cuarenta años transcurridos han hecho mella en el impacto inicial de la cinta. 

Curiosidad: La cinta de 2007 Juno, una de las sorpresas cinematográficas de ese año, homenajea el presente título insertando una de sus sanguinolentas secuencias, la cual está siendo visionada en la televisión por la pareja protagonista. 

La Frase: “¿Qué es real, están seguros de saber que es la realidad?” (Mago Montag) 

Valoración: 5.75 (La abuela de títulos como Hostel o Saw) 




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